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Limpieza y desinfección eficaz para impedir la propagación del COVID19 en el hogar.

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Limpieza y Desinfección y COVID – 19

Mi formación y experiencia laboral trabajando en colaboración con importantes industrias fabricantes de productos de limpieza y desinfección para industrias alimentarias, cosméticas y farmacéuticas, me ha permitido obtener conocimientos teóricos y prácticos, a pie de aplicación, sobre la importante fase del proceso productivo, que es la de limpiar y desinfectar en mencionadas industrias. Ante los actuales acontecimientos, he revisado estudios que me han ayudado en mi labor profesional o artículos que yo misma he escrito (Marco, 2016). Y, como siempre que abordo esta cuestión, no puedo dejar de incidir en la importancia de una buena praxis de la limpieza y desinfección en sectores diferentes a los mencionados y en el ámbito doméstico.

Además, me gustaría hacerlo de una forma divulgativa y fácil, y que mejor que en estos momentos poder poner un pequeñito grano de arena para ayudar a parar la proliferación de este virus que se está afectando a la humanidad, el SARS COV -2 que provoca la enfermedad conocida por todos y denominada como COVID – 19.

Diferencia entre limpieza y desinfección

La contaminación de las superficies es la forma más frecuente de transmitir las infecciones, considerando incluso las manos como superficie altamente contaminante. Según el tipo de superficies, la temperatura, la humedad y el PH fundamentalmente, los microorganismos pueden sobrevivir desde horas hasta, incluso, días. Parece ser que el coronavirus, llega a prevalecer hasta tres días en determinadas superficies. Para eliminar la contaminación por microorganismos, no solo es suficiente con desinfectar, es necesario primero limpiar y después desinfectar. 

La limpieza se define como la ausencia o eliminación de suciedad, mediante bayetas, aspiradores, cepillos etc. utilizando detergentes que ayuden a la eliminación de residuos e incluso de microorganismos. Mientras que la desinfección se define como la eliminación en una superficie o en el ambiente (para este fin existen empresas especializadas) de bacterias, virus, protozoos etc. en resumen, eliminación de microorganismos (no la eliminación total que sería una esterilización), que presentes en determinados niveles o por su propia naturaleza, son nocivos para la salud incluso letales, como es el caso que nos tiene tan preocupados estos días, el SARS COV-2.

¿Cómo higienizar las superficies correctamente?

Un correcto proceso de higiene implica un desarrollo en dos fases: una primera correspondiente a la limpieza, donde se eliminan los residuos de las superficies, y una segunda fase de desinfección en la que se eliminan los microorganismos a través de desinfectantes, productos químicos que los matan. Si las superficies no están limpias, los desinfectantes no pueden actuar porque se lo impide la capa de suciedad que, por fina que sea, protege de la acción del desinfectante. En algunos casos, según los tipos de suciedad, puede llegar a inhibir su efecto. Siempre, para que puedan actuar los desinfectantes, tras limpiar hay que desinfectar.

Cabe destacar que, en el proceso de limpieza, un vector de contaminación importante son las bayetas; si no están bien desinfectadas provocan el esparcido de los microorganismos en toda la superficie con la que entran en contacto. La sustitución y desinfección de las bayetas es primordial.

Los fabricantes de detergentes y desinfectantes, conscientes de la complejidad del proceso de limpieza y desinfección, han desarrollado fórmulas que permiten acometer el proceso de higiene en una sola fase, produciendo productos detergentes-desinfectantes, que limpian y desinfectan a la vez. Aunque siempre será más rigurosa la higiene, cuando se desarrolla en las dos fases mencionadas de limpieza y desinfección.

SARS COV-2 y la fórmula adecuada de combatirlo

Volviendo al SARS COV-2, no todos los productos desinfectantes que existen en el mercado, tanto industriales como de uso doméstico son viricidas, eliminan los virus. Para conseguirlo, debemos utilizar productos cuyo principio activo contenga cloro, alcoholes o peróxidos principalmente. Productos como la lejía, el alcohol o el agua oxigenada (todos en las dosis que indique el fabricante) y recordando siempre que, para que la desinfección sea eficaz, las superficies siempre tienen que estar limpias.

El virus que nos ocupa y preocupa, está recubierto de una envuelta membranosa formada de lípidos (grasas), por lo que cuando una molécula de jabón entra en contacto con el mismo, va disolviendo las grasas de la membrana, provocando su ruptura y facilitando la salida de su material genético (ARN), quedando el virus inactivo. Por esta razón es tan importante el lavado de las manos para evitar la proliferación, pero este es un tema que en este artículo solo se menciona y del cual se puede obtener amplia información en documentos específicos.

El por qué de este post

El objetivo perseguido con este post es intentar concienciar de la importancia que tiene la limpieza para poder disponer de superficies bien desinfectadas. En estos tiempos difíciles que estamos viviendo, debemos ser más rigurosos y ayudar a que, al menos en nuestras casas, despachos e instalaciones varias, no prolifere COVID – 19, que tanto daño está ocasionando al Mundo.

Espero con esta breve aportación colaborar a frenar esta grave pandemia.

Si necesitas resolver alguna duda podéis escribirnos a rpallares@inmaculadamarco.com o rellenar este formulario, estaremos encantados de responderos.

Artículo redactado por Inmaculada Marco.

Bibliografía:

I. Marco (2016). La importancia de la limpieza y desinfección en la industria alimentaria, Limpiezas.


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